miércoles, 22 de junio de 2011

El origen de la persecución a sabios universales


Constatamos en la historia que la persecución a los sabios universales es constante.


La envidia, celos, son el origen, escrito por filósofos y eruditos.


Descubro que la persecución a sabios es porque creen que desequilibran a la sociedad o sociedades. No es cierto tal idea.


La sabiduría del sabio no desequilibra a la sociedad, la equilibra o evoluciona, pues, son verdades universales y benignas que cualquier sociedad lo puede aplicar.


Alguna sociedad aprovecha su sabiduría y otras no, algunos quieren evolucionar y otros no; de buena fe o mala fe, ahí el problema.


El desequilibrio no es por el sabio o su sabiduría, por la sociedad o sociedades que no aprovechan la sabiduría del sabio y al sabio.


Autor: Leonidas M. Bustamante Fierro

martes, 21 de junio de 2011


La discriminación desacelera el progreso
Autor, Leonidas M. Bustamante Fierro

Durante años los expertos estudiaron y crearon diversas alternativas contra la exclusión social y la discriminación que impide el progreso de las poblaciones.

El  real objetivo es la persona, a la que se tiene que servir o perfeccionar en aplicación de la Constituciòn del Perù, primer artículo. En tal sentido, cualquier procedimiento creado o por crear debe hacer el bien a la persona humana.

En la legislación constitucional, y en la de otros países, se prohíbe la discriminación. Es decir, la discriminación existe, por eso su legislación.

Existiendo prohibiciòn universal contra la discriminación nos informa de la existencia de personas, grupos, poblaciones discriminadas.

Sabiendo el problema, de la discriminación, obliga a tener elemento objetivo, que ninguna persona humana es menos que nadie, y no porque lo dice la misma Constitución, sentenciando que todos son iguales ante la legislación, por el potencial oculto o no desarrollado de las mentes humanas.

La desigualdad no es motivo de discriminaciòn. Y es màs, se denigra la desigualdad, cuando tal condición es natural y eterna.

No hay maestro si no hay alumno. Quien dialoga, necesita de otro individuo.

Nadie es superior a otro en el conjunto de capacidades espirituales, mentales y físicas, cultural; siempre existirà alguien diferente que tenga superior capacidad.

En tal sentido, no se justifica la existencia de la discriminación y el discriminador.

Todos se necesitan, el intelectual de su lector; el empresario del empleado; el político de su nación o electores; no hay razón polìtico de discriminar a nadie.

Realicé la creación superando la política de la discriminación y perjuicios; explicando que la persona tiene tres condiciones, Nacional, pertenecer a un país; Continental, integrar países; e, Universal, pertenecer al planeta Tierra. A practicar en el conjunto de las actividades humanas. Hallando su equilibrio se acelera el progreso de grupos o poblaciones.

Leonidas M. Bustamante Fierro 
                   Autor/Titular
          
         

miércoles, 15 de junio de 2011

Temor a la competencia no

El temor a la competencia o ampliación del mercado no tiene argumento.

No es racional el miedo a las industrias nacionales o empresarios.

La competencia produce temor en todas las poblaciones y en todos los tiempos. Hasta se reprime.

Temor a la competencia antigua, con procedimientos inexistentes se justifica; teniendo la posibilidad de la competencia moderna o civilizada con procedimientos específicos no es justificado.

Pues, no existe otro procedimiento de perfección humana, que la evolución.

Y la evolución es competencia, dicho por Darwin, y por tal razón, innecesario su detalle a la que denomino competencia antigua.

Conociendo que la evolución es perfección de la especie humana, temor a lo competencia considero infundado. Nadie con racionalidad y cultura puede estar en contra de su propia perfección.

Teniendo temor, en todos los tiempos, a la competencia o ampliación de mercado, requerimos descubrir porquè dicho temor.

Se tiene temor a la no venta o a no tener clientes.

Por tal razón, se restringe la competencia o ampliación del mercado.

Estructuralmente la ampliación de la competencia o del mercado no està reñido con la disminución de ventas o clientes.

Tal problema, de no tener clientes, las civilizaciones de todos los tiempos, lo solucionaron con inventos, creando nuevas actividades o nuevos mercados, sustituyendo empleos por otros empleos, con reducción de costos, que se constata con claridad en la historia económica de los países desarrollados, perfeccionando productos y servicios.

Autor: Leonidas M. Bustamante Fierro