viernes, 4 de febrero de 2011

Toledo y lo Social

Toledo, el candidato peruano ha dicho que urgentemente se necesita cambios o progreso en lo social. Diagnostica que el conjunto de instituciones, asociaciones, empresas, etc. Que aglutina a mucha gente tiene problemas en su diseño institucional y en su crecimiento. A eso se refiere, Toledo.

Lo dice, porque, el Perú basa su crecimiento solamente en los minerales. Prácticamente, el 70% de su presupuesto proviene de dichas industrias. Es decir, los minerales mantienen a los peruanos, al país.

Ningún país es desarrollado solamente con los minerales.

Los países desarrollados utilizan sus recursos naturales de palanca de desarrollo.

Considerando, también, que los recursos pertenecen a las generaciones actuales y a las generaciones posteriores, hijos, nietos. Y a que antes se utilizaba lampas o picos, barretas, o similares instrumentos para explotar los minerales, mientras, que en los tiempos modernos se utilizan enormes maquinarias, que, obviamente, le quita a las generaciones futuras recursos naturales. Es decir, le quitamos a nuestros hijos y nietos recursos para su existencia y crecimiento. Es un crédito de nuestros hijos y nietos y siguientes generaciones.

De ahí, que no solamente de palanca para el desarrollo, sino, también, administración responsable, de la que Toledo, y luego, García, cumplieron en administrar adecuadamente.

Pero, esa etapa de administrar o vivir de los minerales cumplió su etapa.

Por eso, Toledo, ha dicho de la necesidad de modernizar el área social, las industrias nacionales, la gente peruana. En la que nadie puede estar en contra.

Los demás candidatos tampoco están en contra, por sus alternativas o ideas en el campo social.

Demostrando que el Perú supera un proceso ante la historia. A la madurez. Excepto, se cumpla el dicho del Dr. Luis Alberto Sánchez, que la maldición del Perú es la repetición de su historia. O, lo que los economistas, dicen, el ciclo económico, un tiempo de prosperidad, otro de crisis económica. Depende que lo sea o no, de la sabiduría del pueblo al elegir a su gobernante, sabiendo que nada puede ser igual que antes, el ex gobierno de Toledo o del actual gobierno, mejor.

miércoles, 2 de febrero de 2011

No reflexión

En el Perú tenemos un mal concepto del sueldo de los funcionarios.

Recordemos el sueldo del entonces Presidente del Perú, Fujimori, de dos mil soles mensuales. Nadie impugnó. Por eso, no es lógico que después se le juzgue por la buena educación superior de sus hijos. La población aceptó un sueldo, que, evidentemente, no le era suficiente para dichos estudios. Y sabiendo que los jóvenes estudiaban.

Toledo, aumentó su sueldo y criticaron. Y son las mismas críticas contra Fujimori y contra Toledo, lo cual es incoherente. Si alguien está con el menos sueldo, no puede criticar la educación de los hijos de Fujimori, porque estuvo de acuerdo. Criticando el sueldo de Toledo, estaría de acuerdo con las condiciones de dicha educación que lo considera no regular.

Ningún experto profesional niega que el gobierno de Toledo fue bueno. Ni negará que el de García será bueno, se le hubiera considerado excelente, si en el año 2009 el PBI no hubiera disminuido a menos uno.

Dichos gobernantes fueron buenos después del aumento de sueldo. No decimos, que el sueldo fue su condicionante, pero, ocurrió. Y, además, Toledo, ni sus hijas, fueron perseguidos de la misma manera que Fujimori, mantención de sus hijos, ni los hijos de García lo serán.

Es decir, los buenos sueldos te ofrecen buenos gobiernos y no persecuciones. Y no es reflexión, simplemente, son datos exactos, verídicos.

O se está con el menos sueldo, aceptando, por ejemplo, la educación de los Fujimori. O se está con un sueldo digno, dicho por los candidatos y economistas Toledo y Kuczynski.

Lo incoherente de lo mencionado, se produce porque tenemos un mal concepto del sueldo de los funcionarios, de los políticos.

Existe cultura contra funcionarios y políticos para limitarlos, en la que no existe equilibrio. José Ingenieros, filósofo argentino, escribió que la pobreza disminuye el desenvolvimiento del trabajo, porque, en vez de dedicarse a su función, tiene que hacer otras labores para sustentarse.

Por eso, no es irracional el aumento de sueldos expresado por los economistas Toledo, después por Kuczynski.

El sector informal, en su emprendimiento grupal, también sufre el mismo problema crónico. Teniendo errores los doctores, peor, será los emergentes en su crecimiento y competitividad, razón, por el cual la propia Constitución y las legislaciones municipales, escrito por otros doctores, exigen tratamiento diferente a dicho sector.

lunes, 31 de enero de 2011

Borrador

Corrupción problema crónico, Autor Leonidas M. Bustamante Fierro
Existen tiempos en que se confunden las legislaciones. Ejemplo, la corrupción.
De acuerdo a las legislaciones la corrupción, de la que tanta se habla, son estructural, realizadas por los funcionarios, quienes trabajan para el Estado.
La corrupción no lo ocasionan los privados o particulares, pues, ellos mismos no harían daño a su patrimonio. La corrupción perjudica el patrimonio, y nadie, de voluntad puede hacer daño a su propiedad. Si es dueño de inmuebles no lo venderá a menos precio para perjudicarse. Teniendo dinero para invertir no lo hará para su decrecimiento. No son racionales tales conductas.
La legislación en la que un particular perjudica al patrimonio de un Estado no se realiza, excepto, sea profesional, y que conozca el conjunto de procedimientos legales y superar al Estado, que tiene múltiples sistemas de profesionales en su defensa legal.
Por eso, la corrupción de la que se habla es de los funcionarios. Los particulares no realizan corrupción.
Expresamos que la corrupción es propia de los funcionarios, de quienes trabajan para cualquier Estado, y es necesario reflexionar para no confundir a la opinión pública.
La corrupción es un problema crónico porque se escucha desde el nacimiento de la república del Perú y en otros lugares.
Y la corrupción conceptualmente es la extrema infracción de legislaciones; administrativas, orgánicas, sustantivas, que regulan el funcionamiento de cualquier institución y la conducta de los funcionarios. A eso se denomina corrupción, no es cualquier conducta o conductas. Los funcionarios actúan conforme a la legislación, los particulares de acuerdo a la legislación y lo que no está legislado o no prohibido, la filosofía legal lo permite.
En tal sentido es un problema social que se origina por el sueldo que no alcanza a dichos funcionarios, quienes mucho de ellos tienen que trabajar hasta en más de un trabajo. Cuidando centros comerciales en sus horas de descanso, por ejemplo, los policías, y otros funcionarios, que, además, ni siquiera tienen su pensión de jubilación pendiente, pues, sus sistemas de jubilación se hallan en quiebra o en problemas.
Y la corrupción nunca desaparecerá mientras no se mejore los sueldos de los funcionarios. El que diga lo contrario, que lo demuestre, a ver si puede vivir satisfactoriamente con el sueldo de dichos funcionarios.
Obviamente, la manera de eliminar la corrupción será con un país en progreso y desarrollado.
Habiendo los incas y la colonia alcanzado la condición de imperio o país desarrollado en doscientos años. La república del Perú, ha cumplido ciento noventa años, no tan lejos de incaicos y colonos.
Y diremos si el sistema o procedimiento que respetamos sirve o no. Excepto, el fracaso de la República por su mal diseño o aplicación.

Leonidas M. Bustamante Fierro
                   El Autor