sábado, 29 de enero de 2011


Pueblos y bloques territoriales de guerra, Autor: Leonidas M. Bustamante Fierro
Existen bloques naturales territoriales, consta en la historia por reiterado, y enfrentar con éxito cualquier problema estructural, Ecuador, Perú, Bolivia, Argentina, Chile, que pertenecieron al demostrado éxito imperial de los incas, también, la colonia. Luego, Colombia, Venezuela, que fueron la misma Patria. Y así, sucesivamente.
La disociación de dichos pueblos perjudica su progreso.
Y contraproducente cualquier problema crónico de rencores y conflictos en dichas naciones. En el tiempo perjudicará su evolución o natural crecimiento.
Que, se nota, por ejemplo, en el menos progreso de los bolivianos o los problemas nacionales chilenos. O el menor progreso de Perú en comparación a Chile.
Dichos bloques naturales en aproximadamente doscientos años, transformaron en imperio a la población y el territorio incaico o andino. En el mismo tiempo, la colonia. De la fundación de las repúblicas, en mención, transcurre aproximadamente el mismo tiempo.
Los científicos dicen de la desaparición del petróleo en quince años, deduciendo que los problemas que generen serán en menos años, por el racionamiento, la especulación y otros factores del mercado. Tiempo o era en que los incaicos y colonos demostraron extremo crecimiento.
Ineludible superar los problemas estructurales con los bloques y la eliminación del conflicto boliviano y chileno.
Toda actividad humana tiene un tiempo en la que se evalúa la eficacia de su procedimiento. Los incas crecieron en el mismo tiempo que la colonia. El tiempo para ser desarrollado está claro para dichas repúblicas, y superar sus conflictos de nación.
De lo contrario, la República no superará, ni al imperio incaico, ni a la colonia. Convirtiéndose dichos pueblos, en lo que pronosticó y tituló en texto, Estados fallidos, no traducido al castellano, desconociendo los argumentos de su doctrina.
Leonidas M. Bustamante Fierro                                                                                                                  
             El Autor

viernes, 21 de enero de 2011

Defensa ideal de ideas



José María Arguedas, al igual que muchos intelectuales o líderes peruanos, fue perseguido por pensar en bien de la nación, en su lucha por la integración de los provincianos.



José fue encarcelado. La cárcel para cualquier persona es su muerte espiritual, faceta fundamental de la persona humana.



Ningún ideal hace daño, dicen los sabios. Cultivar la ignorancia es lo que hace daño.



El Perú, está lleno de historia de persecución, encarcelamiento de intelectuales o lideres. Historia no común que permite reflexionar de la existencia malas doctrinas. Y también, en otros países latinoamericanos, pero, más en el Perú.



Dichas ideas aparentemente se legítiman en épocas de crisis, que nos obliga a los aclaramientos culturales, y no se repita la mala historia, en defensa de las generaciónes actuales y futuras.



El que nació en el Perú, es peruano, y, además, continental e intercontinental. Conceptos simples, pero, ordinariamente no se aplica, al hacer juicios inexactos o prejuicios, a personas de todo nivel cultural, además, siendo contraproducente.



Nadie es malo, por ser del Perú. De la misma manera, el boliviano, chileno. La idiosincrasia de diferencias, hace daño a la sociedad.



Ideas enseñadas, desde el colegio, a odiar a grupos o naciones subjetivamente. En las aulas peruanas, bolivianas, hasta en las chilenas.



Ideas, hay que decirlo, equivocadas. Así, lo diga un maestro, doctrinario.



Defender las ideas es hacerlo con argumentos y no con prejuicios o dogmas negativos.


sábado, 8 de enero de 2011

Imperio por historia

Los pueblos desarrollan diversas cualidades. Identificarlos es bueno para su particular progreso.

Un territorio en la que se desarrollaron, extendieron, imperios culturales y económicos, necesariamente tiene condiciones particulares superiores para que existan dichos imperios, de lo contrario, desarrollarían en otro lugar.

Territorio al que se conoce de Perú. Imperios, el conjunto de sus culturas antiguas, quechua, colonia.

Pero, un territorio no funciona si no hay población. Y para su crecimiento superior, la población desarrollará extraordinaria cualidad o cualidades.

Tan sencillo concepto, parece no aceptado en las doctrinas.

Que las poblaciones creadores de dichos imperios, necesariamente tienen particularidad o particularidades extraordinarias. Los peruanos.

José Carlos Mariátegui, escribía, que los peruanos no tenían capacidad de emprendimiento, de creación. La cultura es producto de la creación, habiendo existido culturas antiguas y el incaico, existe una contradicción doctrinaria.

Que se explica porque, en tiempos antiguos, un grupo de peruanos fueron sistemáticamente alcoholizados, además, de otros procedimientos para dominarlos. Quitándoles sus medios de producción, de vida, creándolo un nuevo modelo de vida en las minas, fundamentalmente. Actividades que, evidentemente congelaban su mente y su propia evolución mental.

Es decir, las condiciones externas en contra de un grupo de peruanos no le eran favorables para su desarrollo mental.

No se puede juzgar de disminuido, dicho por Mariátegui, a un grupo de la población, cuando sus condiciones de vida son en contra de su crecimiento.

Necesariamente, dicha población, antiguos, incaicos, colonizadores, que construyeron imperios, son excelentes en algún factor.

Teniendo territorio y población excelente, no se explica, entonces, porqué no son nuevamente imperio, o país desarrollado, concepto moderno. Siendo república, a superar siglos de existencia, en la que son nación, legalmente con iguales derechos los grupos.

No es lógico. Más aún, cuando en menos de diez años, existirá racionamiento del petróleo, por su próxima desaparición, y sus deducibles problemas o conflictos.

Recordando al maestro, catedrático de San Marcos, Luis Alberto Sanchez, la maldición del Perú es la repetición de su historia, de la que discrepo.