sábado, 8 de enero de 2011

Imperio por historia

Los pueblos desarrollan diversas cualidades. Identificarlos es bueno para su particular progreso.

Un territorio en la que se desarrollaron, extendieron, imperios culturales y económicos, necesariamente tiene condiciones particulares superiores para que existan dichos imperios, de lo contrario, desarrollarían en otro lugar.

Territorio al que se conoce de Perú. Imperios, el conjunto de sus culturas antiguas, quechua, colonia.

Pero, un territorio no funciona si no hay población. Y para su crecimiento superior, la población desarrollará extraordinaria cualidad o cualidades.

Tan sencillo concepto, parece no aceptado en las doctrinas.

Que las poblaciones creadores de dichos imperios, necesariamente tienen particularidad o particularidades extraordinarias. Los peruanos.

José Carlos Mariátegui, escribía, que los peruanos no tenían capacidad de emprendimiento, de creación. La cultura es producto de la creación, habiendo existido culturas antiguas y el incaico, existe una contradicción doctrinaria.

Que se explica porque, en tiempos antiguos, un grupo de peruanos fueron sistemáticamente alcoholizados, además, de otros procedimientos para dominarlos. Quitándoles sus medios de producción, de vida, creándolo un nuevo modelo de vida en las minas, fundamentalmente. Actividades que, evidentemente congelaban su mente y su propia evolución mental.

Es decir, las condiciones externas en contra de un grupo de peruanos no le eran favorables para su desarrollo mental.

No se puede juzgar de disminuido, dicho por Mariátegui, a un grupo de la población, cuando sus condiciones de vida son en contra de su crecimiento.

Necesariamente, dicha población, antiguos, incaicos, colonizadores, que construyeron imperios, son excelentes en algún factor.

Teniendo territorio y población excelente, no se explica, entonces, porqué no son nuevamente imperio, o país desarrollado, concepto moderno. Siendo república, a superar siglos de existencia, en la que son nación, legalmente con iguales derechos los grupos.

No es lógico. Más aún, cuando en menos de diez años, existirá racionamiento del petróleo, por su próxima desaparición, y sus deducibles problemas o conflictos.

Recordando al maestro, catedrático de San Marcos, Luis Alberto Sanchez, la maldición del Perú es la repetición de su historia, de la que discrepo.

Ideales, Autor Leonidas M. Bustamante Fierro
Los ideales no hacen ningún daño. No perjudica a nadie. Alguien que no recuerdo me dijo lo contrario. Razón para saber lo que es el ideal. Parece que no lo sabemos.
En concepto simple, el ideal es la perfección de un grupo, colectivo. Cualquier grupo social tiene una condición, buena, mal, regular, etc. La función del ideal es hacer excelente esa condición. Ni siquiera lo mejor, lo perfecto, que no expresa errores. Eso es ideal.
Los ideales son relativos, un tiempo son perfectos, luego, sobre esas condiciones se crean nuevos ideales. Permanentemente se repiten. Se denomina evolución.
Los expertos del conocimiento, con múltiple bibliografía, dicen que no hay progreso si no existe ideal.
El ideal es la creación de nueva condición, al ser creación no existe dicha condición, y por ser creación no perjudica a nadie, nadie la tiene, ni en su mente, ni externa a la misma.
Imprimido por el Autor Leonidas M. Bustamante Fierro el 24 de Octubre de 2011.
Leonidas M. Bustamante Fierro
          DNI.N°06562758
                 El Autor

viernes, 31 de diciembre de 2010

Informal problema crónico

Hace tres años, habíamos escrito, que los países son subdesarrollados por la no solución de la informalidad, presente en todos los países subdesarrollados, en un porcentaje aproximado de 70%, en otros, algo menos.

Denominan crónicos a los problemas cuando no se resuelvan por años, o por siglos, es pues, la informalidad un problema crónico.

Problema a la que analizamos concienzudamente, sentenciando: Para la excelencia de los distintos programas sociales tiene que cuidarse el factor de la rentabilidad y de responsabilidad de los emprendedores, sean, asociados o socios y sus dirigentes o gerentes.

Era, pues, la alternativa para eliminar o reducir la informalidad en porcentaje extremo.

También, expresamos, que Hernando De Soto, el doctrinario y economista, de renombre internacional, y peruano, había conseguido en el gobierno de Fujimori, formalizar a diversos sectores emergentes, con una recaudación tributaria de aproximadamente $1.millones de dólares americanos. Formalizar o crear contribuyentes de los sectores emergentes no es nada nuevo. En el Perú, se hace desde tiempos antiguos por las diversas élites políticas, uno de los mejores fue la formalización, De Soto. Lo que no se ha hecho, no se hace, es formalizar con gran amplitud y, a la misma vez, con excelencia. Al no haber perfección en los emprendimientos origina el problema crónico de la informalidad.

Habiendo transcurrido años, la situación sigue igual, a pesar de algunas políticas sociales, no existe la excelencia anhelada, en siglos, por las generaciones de millones de emprendedores del sector emergente, que representan al 70% de la población de todos los países emergentes, incluidos un porcentaje de la clase media.

Solucionar la informalidad significa ampliar la base tributaria. No entendido por algunos. Tal es así, que, frente a preguntas de expertos, si antes se tiene que aumentar la capacidad adquisitiva de los empresarios emergentes, es decir, que los emprendimientos de los emergentes consigan utilidades, no existe respuesta contundente.

Para que una empresa contribuya, cualquier empresa, especialmente, la gran empresa, antes de contribuir tienen que tener utilidades. Si no tiene utilidad la empresa no contribuye. Dogma tributario.

En consecuencia, los informales, antes de contribuir, tienen que tener, ni siquiera cualquier utilidad, utilidades superiores. Esa es la pura verdad. Lo que algunos omiten involuntariamente. Por lógica, la burocracia, un conjunto de funcionarios y profesionales, no le aplicarán tributación a emprendimientos que no generan excedentes.

Transcurrido el tiempo, varios personajes, de las que no se puede dudar de su capacidad profesional e intelectual, dicen lo mismo. Un empresario internacional escribe que el deber del gobierno es hacer a los 2000 empresarios pequeños en grandes empresarios, al igual que los 500 empresarios peruanos extraordinarios.

Nos dice que los pequeños empresarios tendrán más utilidades.

Tanto Kuczynski y Toledo, quienes, además de capacidad profesional excelente, son economistas, han dicho que la solución al problema del subdesarrollo es ampliar la base tributaria, que es lo mismo a reducir la informalidad. Han ido más lejos, reducir el IGV. Y hablan de aumentar los sueldos, si bien suena a un atrevimiento intelectual o ilógico, por su calidad de economistas razón deben tener. Nosotros los emprendedores emergentes contentos porque sus ideas son las mismas que lo explicado en distintas reflexiones.

Quiere decir, que el Estado debe recaudar más, y para ello, debe facilitar, y no convertir, antes de pensar en la contribución, que los emprendedores consigan buenas utilidades, la tributación es por inercia.

Para aquellos doctrinarios o seguidores que no creen en los informales, con error involuntario de vivir a expensas de los minerales, expresión de Hernando de Soto, si los informales, además de su crecimiento nacional, produjeran diez Añaños, peruanos con empresas en varios continentes, el Perú sería otra nación.